Friday, August 24, 2012
Más allá del deseo,
entre tu cuerpo
y mi deseo,
está mi caricia
derivando
la línea de tu cuerpo.
A la deriva,
en cada minuto,
más allá de mi deseo,
un susurro para ti,
náufrago en la playa
de los niños tiernos y elementales
que quisiéramos todos ser.
Pero ya no,
que no lo somos,
que a veces,
sombras del deseo,
rompemos sin querer
las jarras de agua
de nuestra inocencia.
Más allá de mi deseo,
con mi deseo
y más allá,
está mi abrazo, y mi caricia,
y mi reflejo en ti,
que a la deriva
quisiera decirte
aquí me quedo,
para ti,
para siempre,
con la ternura elemental
del presente de los niños.
Wednesday, August 22, 2012
Friday, July 20, 2012
TU SONRISA (7-6-85) Yo, que había llenado de besos tu sonrisa, la busco en estos días por el almendro del abuelo, por el hilo de luz dormido en la hierba, por el desenfado de los perros ladrando al Sol. Y resulta que me encuentro con el ruido de las ruedas, con los arco iris de bolsillo en las mangueras, con las rosas de plástico que la gente se obstina en seguir llevando a los cementerios. Y resulta ser todo menos lo que yo quería, mucho más de lo que yo quería. Y resulta que tú borraste el rostro de tu retrato y los grillos por la noche se suicidaron en frustrado intento de dibujar tu sonrisa. Y no me imagino cómo puedes ir por ahí, sin sonrisa, un poco perpleja, intentando hacer de ceños, labios. Que no es para tí esta sonrisa tuya, no. Es para mí. Porque tú tendrás otra de recambio, como con las ruedas. Tus mejillas huidizas ya no me interesan. Tus mejillas Montgolfier que tienen miedo del calor de los nidos. Cuando encuentre tu sonrisa ya no será tuya. Tal vez será otra sonrisa nueva en unas mejillas recién llegadas. En todos los lugares, menos en tus mejillas estará tu sonrisa, que no nos pertenece ni a tí, ni a mí, que es del cielo y de los niños.
Thursday, July 19, 2012
Tuesday, July 17, 2012
Friday, July 13, 2012
Monday, July 02, 2012
SOLO (5-12-83)
Friday, June 22, 2012
EL CAMALEÓN (30/VII/88)
Pero, poco a poco,
manchóse de sombras la muerte,
Monday, April 16, 2012
TUS PARADOJAS (Octubre de 1987)
Me gustan tus paradojas
porque son unos labios canallas
o un cigarro cínico
o el borde de tu pudor
bajo una media calada,
o a veces
sólo un deseo irreprimible
de emprenderla a zarpazos
con tu ausencia.
La calle está a punto de caramelo
y recuerdas la última esquina
estremecida por tu sombra.
Ahora o nunca. Sonríes.
Al abismo juegas
con las cosas más tontas: un vaso de vino,
el silencio de un ascensor,
tres o dos fotos,
un gato,
tú,
la noche,
o dejarse abierto el grifo
y tener que limpiarlo todo
con periódicos viejos.
Suena el teléfono
a las cuatro de la madrugada
y es conferencia de Brasil,
con acento de samba sensual- lo juro-.
Preguntan por una que no resulta ser tú.
Te paras a pensarlo y lo encuentras todo tan natural
que abres la nevera para apagar la risa con una botella.
Así que ya lo sabes, paradójica,
vertiginosa -¡palabra!- invertida.
Paseas por la calle,
a punto de caramelo.
El teléfono llama.
Ahora o nunca.
Las palomas parecen tan delicadas
mirándote por la ventana
que cualquier día
las devorarás
con la exquisitez
de un tigre enamorado.