No consigo recordar
si llevabas o no
la gargantilla con tu talismán de mandorla
en el momento en el que visitábamos la Luna.
Antes te lo vi,
de ello estoy seguro,
pues mi mirada se quedó absorta
en el centro de la almendra
que pendía de la cadenilla de tu cuello.
Pensé: Me gusta,
y después, nada pensé.
Quedé posado en su centro.
Pero ahora que estoy solo en el otro lado de la Luna,
no consigo recordar si llevabas
tu gargantilla y tu talismán
en nuestro lunar paseo.
Ay, ya sé, ya sé.
Hoy es tarde para preguntártelo.
Aunque yo me digo
que si lo hubieras llevado en nuestro deambular por Selene,
yo me habría dado cuenta.
Habría relucido.
Habría en algún momento atraído mi atención.
No sé, no sé,... es tan difícil recordar desde este lado de la Luna,....
¿te lo quitaste quizá por miedo a la falta de gravedad?,
¿o es que yo no lo vi cegado por la luz de aquel otro lado?
Tengo tantas dudas,...
no me acuerdo,
no me acuerdo,
no sé si te dejaste puesta,
cuando llegamos a la Luna,
aquella joya con forma de almendra
que pendía de tu cuello
o si te la quitaste por respeto al vacío.
No, no consigo
recordar.
Hoy estoy cansado
y no consigo
recordar.
Saturday, September 13, 2014
Soneto: Por jugar a don Juan enamorado (divertimento amoroso)
Por jugar a don Juan enamorado
me introduje en el túnel de la noche,
por tener del querer el dulce broche
me entregué a unos labios sin cuidado.
Fui por mirlos y lunas enlazado,
fui con fuentes y flores sin reproche
de una estatua, embriagado, un fantoche,
de unos ojos, fulgor maravillado.
Y al alba, con el alba ya de aliada,
partieron lunas, mirlos, flores, fuentes,
por debajo, al asfalto, hacia la nada.
¿Dónde la estatua?, ¿dónde fue la amada?
Entre aguas del olvido mil corrientes
la arrancaron de mi alma extraviada.
Tuesday, September 02, 2014
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