POESÍA (junio 2015)
Primero fue la música,
en mi voz, música,
y en mi cuerpo.
Luego la música se fue poblando
de lluvia,
de panes mojados,
de zapatos perdidos,
de escaleras rotas,
de temblores,
de manos buscando otras manos
y agarrando tal vez unas nubes.
De grillos,
de paredes trémulas,
de patios de infancia,
de inmensos trenes
con vagones de tiempo...
Siempre,
detrás de las palabras,
ese silencio,
esa música,
que no sé qué me dice,
que está muda
aunque yo le hablo
desde aquel día
en un umbral
cualquiera
borrado al recuerdo.