Thursday, February 23, 2012

CASAS Y VENTANAS (Enero de 2012)

Por el pueblo paseo
y dejo que las calles me envuelvan y me inventen.
Dejo que las ventanas de ayer
me miren y me espíen,
y las ventanas nuevas,
las de las casas que no estaban ayer, pero que ya
están hoy ahí,
las siento tan mías como las que estaban ya en mis
pasos de antaño.
En su perfecta soledad, en el silencio
estas ventanas y estas casas me dicen: te conocemos.
Te vimos un día o me contaron que por aquí pasaste a
cierta hora
en la que el Sol callaba con un guiño de luz.
Yo me siento mirado,
me siento acompañado a través de las calles
y sé que, según desmadejo el hilo de mi paseo,
dibujo un nuevo laberinto,
un nuevo juguete para ellas,
las curiosas, jóvenes o viejas,
casas y ventanas,
unas en las otras, apoyadas hoy, y ayer,
silenciosas testigos de mis pasos.

ÁNGEL DE LA NADA (Septiembre de 2003)

No luz. Tampoco la caricia.
Tampoco el tedio. El viento en las ventanas,no.
No recuerdo de árbol, ni de rostros,
ni mentiras, ni flores de amor
o de luto.
No las palomas de tus manos
aquel día gris y sol en nuestros pechos.
No tus recuerdos, los míos, no,
No tu llanto, el mío, no.
En las calles, nadie,
ni luces furtivas,
ni sombras.
Purísimo ser.
Purísimo no ser.
Ángel de la nada.

ÁNGEL DE LA YERBA (Septiembre de 2003)

Entre los adoquines
la yerba toma la forma
de un animal ciliado
que asoma al asfalto…
Horada las grietas del firme.
¡Firme!,¡ja!.
Ángel verde de la yerba,
suspirando entre ladrillos
y entre piedra,
entre el mármol y el granito,
entre las torres metálicas que se herrumbran.
Ángel de la yerba,
animal único,
ángel especie-glauca.
Desliza tus dedos verdes: musgo, líquen,
moho,…y escapa, escapa por el río
a bosques lejanos.

ÁNGEL DE LA INFANCIA (Septiembre de 2003)

En el origen
el universo era colosal,
la casa, un continente,
el padre: un árbol,
un baobab gigante.
También:
la luz brillaba
más que todas las joyas.
Su hermana, la noche,
la noche, sabía aún
a madre oscura y densa.
Dentro de ella
aprendía el niño,
con el miedo a las sombras,
la Historia.
Días después,
llegaron el Tiempo y la Conciencia.
Poco a poco,
ángel de la infancia,
te retiraste,
más abajo,
más abajo,
entre las simas del iris
de los ojos de aquel niño.
A dormir, a dormir, a soñar,…

ANGEL DEL FUEGO DESTRUCTOR (Septiembre de 2003)

Maldito.
Maldito destructor.
Ángel marcado.
No debes andar.
No has de andar.
No pises las alfombras de los hombres.
Ígneo.¡Ígneo!.
Arrójate al mar y deja de ser.
Ángel del fuego.
¿Purificas?.
Saltas. Estallas.
Tajas en mil pedazos a los hombres,
ya sólo tizones de pies, de brazos,
de torsos, antes vivos.
Nacido tú de la bomba,
nacido del cañón,
del núcleo de una bala.
Maná de odio rojo.
Exuberancia de la destrucción.
No andes, ángel del fuego destructor.
Inmólate y no pises más
los mantos tristes de los hombres.

LIBROS (27 SEPT 03)

(sobre algo que me dijo el compañero Alejandro del
instituto)
Estás rodeado
de libros.
Sentado en medio de una fortaleza.
Los muros de papel,
así mirados,
son muralla china,
por los siglos y siglos
de tintas derramadas.

Alguien te dijo:
"¡ah! los libros
ellos no hablan"
Es verdad.
Callados como son,
sólo acompañan
tu soledad con la suya,
simetrías de espejo.

Pero, yo te digo:
pon a hablar a los libros.
¿Que cómo se hace?
Ah. Cuéntamelos, amigo.

ESCALERAS METÁLICAS (24 sept 03)

El metal de la escalera,
el mecano duro y frío,
y los torsos, sin sombrero, de la gente.
Por el túnel no hay sudor,
siluetas hay sobre parrillas móviles,
sin fin, escaleras, escaleras,
ascienden, descienden, crean horizontales de hierro.
La luz eléctrica pinta en los rostros un brillo de
cera.
Oye tú, que te traga el mecano de la escalera.

POEMA-TRÉBOLE PARA TRES AMIGOS (Junio de 2003)

- Este es un trébole
de cuatro hojas,
de cuatro hojas, trébole.

- La primera se vuela
por el mar y es
hermana de los puertos:
en el mar nostrum
y en Tenochilán, el otro.

- La hoja segunda es una carta
que lleva una rama de olivo
hacia el sol del sur,
hacia el azul
fundido de Malaca.

-La tercera hoja-carta del trébole
es un viento que se cuela por chimeneas
hasta salir por el cielo de Cascorro,
y tocar las azoteas del Magerit plebeyo.

- Y la cuarta hoja es ésta que
veis, diciéndose de ella y de las otras,
diciéndose porque es trébole en la sierra de mi
ventana.

SUEÑO DE SOLEDAD (23-0ct-03)

Un
día me desperté solo,

con una honda, insondable distancia de
todos.
Pero, fijaos, estaba en una cocina.
En ese lugar tan familiar:
el lugar del recuerdo.
Había algo terrible en esa cocina.
Estaba sellada, como un ataúd sellado.
Yo estaba en esa cocina hermética
y todos los recuerdos habían huido.
Estaba con el no recuerdo.
Me daba cuenta de que de mi piel
había huido toda huella de caricia,
de mano de padre,
de mano de madre,
de abrazo de amigo,
de candor de hijo,...
Sobre mi mano sostenía un melón,
una fruta amarilla, abierta y jugosa.
La estaba comiendo
y era fragante y deliciosa,
pero también era un pozo de silencio,
era un dulzor de veneno
que alimentaba mi llanto mudo.
En ese pozo amarillo
me había caído
y era como una mosca atrapada
en un vaso de licor vacío.

EL ALMA DESCANSA ADORMECIDA EN UNA TARDE DE LIBROS 4/05/06

Entre libros,
con páginas que son alas o abanicos
(que son leves alas de abanicos).
Superficies blancas, lienzos de letras donde
tenderse.
Entre libros,
viento del pensamiento entre las blancas hojas,
hojas tendidas en la colada de la ropa blanca y
letrada.
Tranquila estancia rodeada de libros.
La protección del parapeto libresco trae al alma
arrullos,
arrullos turbios, pero tranquilos arrullos.
Turbios por la tinta seca, o por los dedos
grasientos,
o por el polvo del tiempo, tenaz, entre los libros.
Tranquilos por la seguridad de la lectura
desgranada,
del rosario de palabras, rimero de notas negras y
ordenadas.
Tranquilidad turbia del polvo en los libros:
la pátina pertinaz del tiempo entre las páginas.
Los libros, y yo, entre los libros,
y tú, entre los libros,
como en plaza, entre palomas,
entre palomas que nos arrullan en su zurear.
Los libros
nos zurean al oído,
y tú como muchacho en terneza/terraza de palomas,
en medio de un sol de blancas páginas.
Palomas blancas, libros moteados de palabras,
zureos.
El alma descansa adormecida en una tarde de libros.

GOLONDRINAS (Julio 2004)

Estaba mirando una foto
que hice el otro día.
Caía el Sol.
EL último amarillo
velaba las fachadas
y venía a mis manos.
Me fijé más en la foto:
motas negras,
manchas oscuras en el cielo.
Pájaros, me dije.
Golondrinas del ocaso.
¿Pero y si fueran sólo manchas,
motas negras, erradas motas
sobre la foto?
Ahora camino hacia la plaza
en la que el otro día
estaba haciendo la foto.
Y no es un
día igual, no.
Para empezar, está algo nublado,
tal vez haya tormenta.
Yo estoy en el mismo lugar.
Me siento en
una terraza-
pediré una cerveza-.
Y miro arriba,
al cielo,
al amarillo
que ya se cuela
entre los nubarrones.
Es casi la misma hora.
En el rastro del azul,
en el ocaso,
las golondrinas,
las golondrinas,
negras y vivaces.
Sí, eran ellas,
mis queridas golondrinas,...

RAYA AZUL (6 de Junio de 2004)

Ahora que te veo,
en la tenue luz del pasillo,
entre el aire ventilado,
me fijo en una camiseta que llevas,
con finas rayas rojas.
Recuerdo otra camiseta.
Una que quise tener, de muchacho.
Una camiseta de marinero de postal,
con finas rayas azules,
con un cuello amplio de hombro a hombro,
de esos cuellos jóvenes y elegantes
que dejan ver las líneas curvas de la espalda.
Esas rayas
finas y azules, oscuras,
de mi camiseta deseada,
también eran la raya del mar en el horizonte,
grácil línea entre dos azules,
azul más azul que el cielo
y que ola horizontándose en mi mirada.

EL PATIO DE LA INFANCIA (FEB 04)

Llueve, llueve,llueve.
La calle se diluye en agua.
Aunque,
fuera, también
hay un patio con luz,
un patio con limones
donde no llueve.
Sé que si saco mi mano
a la intemperie por la ventana,
me visitará la lluvia y
mi brazo, calado, se fundirá
con la noche y con los charcos.
Y si mi cara pongo junto al cristal
por fuera, me llenaré de agua,
de agua fría y de luna mojada.
Y también sé que en el centro del
parque,
empapado parque de lluvia,
mi mirada encontrará
un patio de limón, un patio sin lluvia,
con tibia luz,
de un día que fue y que es en esta lluvia
un día sin nombre,
confundido junto a esta luna,
junto a esta calle
en la que llueve sin nombres,
llueve, y llueve, y llueve.

SIN TITULO (26 OCTUBRE DE 2003)

Por la ventana azul
y el azul de la cortina
asoman las casas
como un mar tranquilo.