En la umbría de la calle,
sobre un charco,
se agita el diminuto cuerpo de un gorrión.
Bebe, se moja, se revuelve
y brilla de gotas cuando salta al Sol.
En esas gotas, cada sol diminuto
es un breve recuerdo de mi infancia,
fundida en las mañanas
con la luz de un patio-pájaro.
No comments:
Post a Comment