Monday, April 06, 2015

SÁHARA (6 de Abril de 2015)

 SÁHARA (6 de Abril de 2015)
(A mi hija, Violeta)


La arena se hacía dedos en tus dedos

y enlazaba sus manos a las tuyas, tímidas.

Palabras mudas habitaban el tacto a la espera.

Paciencia geológica, maestría de silencio,

movimiento lento más allá de los relojes...

 

Hacía un rato que habíamos salido de la jaima
a la jaima inmensa del mundo, azul y negra.
Por el orto la serpiente de luz finísima
se deslizaba tenue desperezándose
y los insectos de plata se alejaban uno a uno
a habitar otra noche.

 

Del silencio mismo de la arena
los dromedarios nos alzaron, mástiles verticales,
en pos de la sierpe blanca que iluminaba el horizonte.
Navegamos despacio hasta el pie de la gran duna,
y las bestias nos posaron, tiernas, sobre el suelo
como si despertáramos, suaves, de un sueño profundo.

 

Yo quería que la arena nos hablase,
que nos contara el secreto de su infinita paciencia,
y viéndote a ti tan escandalosamente joven,
tan expectante,
tan inocente en tus dudas y en tus miedos,
me avergoncé de esperar tal vez yo tanto
o tal vez yo más que tú.

 

En tus ojos vi un brillo que también hice mío,
al acecho, como yo,
de esa serpiente blanca que crecía a lo lejos
y que iba incendiando las almas y la dunas
alumbrándolas poco a poco
hasta que el fulgor de su ojo de cobra
colmase el espacio.

 

Acudieron entonces
a nuestras manos y a nuestros dedos
las arenas apenas encendidas
entre oros y azules.
Así fue, a su modo,
que se quedó su temblor de seda en mis dedos y en los tuyos.

 

Una noche cualquiera en el negro y el azul
de unos desiertos íntimos
despertarán de nuevo sus enigmas transcritos al tacto
y se harán susurros para ti y para mi
y quizá nos dirán ocultos secretos en el fondo del tiempo,
palabras perdidas en la sombra sin nombre.

No comments: