skip to main |
skip to sidebar
Ahora que te veo (Noviembre de 2014)
AHORA QUE TE VEO (Noviembre de 2014)
Ahora que te veo
y a tu lado respiro
el mismo aire turbio.
Ahora que ya siento
de cerca tus labios
y los míos anhelan
sus nupcias de carmín.
Ahora que podría
en tu oreja gustar
la fruta prohibida
y derretirme tanto
bajando por tu blusa,
tu media y tu tacón,
ahora he de decirte
en voz baja, con gestos,
lo que me pasa, nena.
No sé cuándo fue,
cuándo todo empezó.
Recuerdo que en sueños
paseaba por calles
de un barrio apartado
en el que me hallaba
sin saber muy bien cómo.
Me paraba a mirar
una vieja fachada,
un farol tembloroso
o personas pasando
por business o recreo,
y todo parecía
ajeno y familiar
al mismo tiempo junto.
Así mucho soñé
con distintas ciudades
o con la misma acaso,
con lugares diversos,
de paisajes cercanos
o lejanos paisajes...
He de contarte, nena,
en voz baja, con gestos,
que ahora se repite
y me pasa al despertar.
Salgo cauto a la calle
y no sé lo que ocurre.
Me pierdo en los rincones,
atravieso una plaza,
cruzo por un pasaje.
¿Los nombres de las calles?
claro que los conozco
pero no sé dónde estoy:
barandas por mis manos,
bordillos por
mis pies,
aceras por mis pasos,
no se portan como antes.
Siento algo muy raro,
como si a escondidas
se pusieran a jugar
a confundir mis huellas.
No, ya no son las mismas,
ni las mismas barandas,
ni los mismos bordillos,
las aceras, tampoco.
¿Entiendes esto tú?
Yo no, te lo confieso.
En el vagón del metro
te encuentro muchos días,
como ahora, tú y yo,
muy cerca, frente a frente.
Bien podría besarte,
pero es tan, tan extraño.
No te conozco, nena,
o tal vez sí, en sueños,
o fue justo ayer
en el mismo vagón.
Te juro que no sé.
Quizá lo he olvidado.
No comments:
Post a Comment